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Lacroix se declara insolvente PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Viernes, 29 de Mayo de 2009 23:33

Christian LacroixChristian Lacroix ya no tiene tela, que cortar, se entiende. La onda expansiva de la crisis afecta a todos los sectores y la alta costura no se ha librado del tijeretazo. La firma de moda Lacroix es insolvente, así se lo hizo saber el pasado viernes al tribunal de comercio de Parí­s, que deberá pronunciarse "dentro de una semana" sobre el futuro de la empresa, aunque la prestigiosa firma ha anunciado que "propondrá un plan para continuar con la actividad".


La crisis económica ha entallado aún más la escualida situación financiera de la firma del creador del neobarroco, con una facturación de 30 millones de euros, ha perdido 10 millones en 2008.


La alta costura ha pasado de la aguja de oro a dar puntada sin hilo, ya que se nutre fundamentalmente de los ingresos publicitarios y de las grandes fortunas, ambos de capa caída. Por esta razón, las ventas de la colección de verano de pret a porter femenino, el grueso de la actividad de la casa de alta costura, bajaron hasta un 35%.


En 2005, el propietario del grupo francés de lujo LVMH (Louis Vuitton-Moet-Hennessy), Bernard Arnault, vendió la firma a una compañía norteamericana llamada Falic, propiedad de tres hermanos de origen ruso-libanés. Estos iniciaron una expansión de la firma para explorar nuevos mercados. "Habíamos centrado mucho nuestra estrategia en el mercado americano que sufre mucho desde hace casi un año", explicó a Le Figaro, Nicolás Topiol, presidente de Falic.


De hecho, abrieron dos boutiques en Nueva York y Las Vegas que han sido un fracaso. La venta de perfumes también se ha hundido y el fabricante de la línea de lencería ha cerrado sus puertas. "Japón también atraviesa problemas económicos, Medio Oriente vive un frenazo brutal desde principios de año", añadió el ejecutivo.

La estrechez económica de Lacroix es tal que este verano no podrá cumplir con su tradicional despliegue de glamour sobre las pasarelas. Eso si consiguen financiación para diseñar las próximas colecciones de alta costura que tiene que presentar en julio.


Desde hace un año, los hermanos Falic intentan vender y las negociaciones con los inversores han fracasado debido a la crisis. De no prosperar, los accionistas se muestran dispuestos a financiar un plan para mantener la empresa en pie que puede suponer supresión de puestos de trabajo entre los 125 empleados actuales.

AP